Esta especie puede considerarse como el prototipo de las acacias, porque trasforma sus verdaderas hojas compuestas en formas simples llamadas filodios, para soportar la insolación fuerte en su medio; el corazón de la madera es de color marrón de ahí su nombre vulgar. Los filodios son simples, alternos en forma de hoz (falcados); su aspecto es cónico pero luego se vuelven ramificadas; su follaje
es verde grisáceo.